Y parece que fue ayer cuando Homo Mínimus (Homo para los amigos) hizo entrada triunfal en mi blog y hace ya dos años. Debo confesar que para mi era un autentico “troll” y siempre lo consideré más bien tirando a “gilipollas integral” pero no soy muy de odiar así que decidí que tenía que conocerlo en persona antes de juzgar. Y… Fue genial, nada que ver con es fachada suya por el ciberespacio. Me gusta la gente especial, y este es un cinco estrellas en ese caso, así que después de mucho tejer red alrededor de él. Por fin un post en mi blog… Te tengo donde quería. Wuajajajaja

 ¿Qué quieren los hombres?

Y las cosas de los hombres, el amor y la vida se las dejo a mis criadas.

—Madame de Champollion, filósofa de alcoba y noble francesa del siglo XVII.

   Hola, soy el doctor Amor. Estoy aquí para ayudarte.

   Seguramente, como casi todas  las mujeres, te has pasado la vida buscando el amor de tu vida.

   Desde la adolescencia, y puede que antes, cuando jugabas a las casitas y las cocinitas, estás obsesionada con encontrar a tu príncipe azul o  tu latin lover moreno o a tu danés de pelo amarillo  o  tu gurú de ojos azules, para terminar, como siempre, topándote con el enésimo sapo verde.

   Tus amigas han sido las aliadas más implacables en el fuego del amor, el juego de la conquista, de la caza…; perdón, de la pesca, olvidaba que los hombres somos los que cazamos y las mujeres las que echáis la caña y esperáis a que piquen los peces gordos.

   Te han dicho que siempre hay un roto para tu descosido. Y has perseverado. Has buscado sin encontrarlo. Sin encontrarlo del todo. Creyéndolo encontrar pero decepcionándote a las dos o tres estaciones de haber subido al tren del romance.

  Tus amigas, si es que se puede hablar de amistad femenina, (y entonces también tendríamos que hablar de inteligencia militar, del níveo carbón o del tiburón samaritano), tus amigas digo, han sido tus confidentes y tus guías en esta búsqueda del santo grial.

   Desde que tienes diez, once, doce años a lo sumo, has consagrado tu vida a captar la atención, el interés, la decisión y la acción de tu caballero de la brillante armadura.

   Ya, ya sé que tú eres una chica de tu tiempo, una mujer de hoy, que eres muy libre, que eres muy mujer, que estás por encima de los mitos románticos, que conoces mucho mundo y has viajado a Tailandia o Turquía o Albacete y vivido al máximo… Ya. Lo sé, eres astuta, tienes inquietudes, eres más lista que los ratones colorados, no te has caído de un guindo, no naciste ayer.

   No dudo que el sexo débil es también el sexo listo. O el sexo listillo, más bien, por lo que expondré a continuación.

   Ya, ya sé que los hombres no se enteran de nada, que no entienden nada, que son cerdos cuando no son príncipes, que todos van a lo mismo: a lo suyo en vez de a lo tuyo, ¡cuán egoístas!, tú en cambio siempre vas a lo mío, ¿a que sí, princesa?

   Serán pánfilos, no se enteran de nada, serán zorros disfrazados de corderos, serán la repanocha o el objeto de tus desvelos. Los hombres son un mal, pero un mal necesario, te guste o te disguste, los adores o los maldigas. Están aquí para quedarse, son un mal imprescindible (¿no es así? Dime, ¿de qué hablas con tus amigas cuando no hay hombres delante?) y seguirán ocupando las pantallas mentales de tu cráneo hasta el primer embarazo o la menopausia. Hasta la menopausia y más allá que dijo  Lucy Lightyear. ¿O era Buzz? Es verdad, Lucy era la mona. Aunque te vistas de seda, mona te quedas. 

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   Estoy aquí para comunicarte una verdad desagradable: todo lo te han enseñado sobre los hombres en tus conversaciones con tus pares, lo que has leído en las revistas femeninas y aprendido en algunas películas románticas, es erróneo.

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   Empezaré por el principio, amiga, (¿puedo llamarte amiga, ahora que te sientes más cómoda en mi presencia y te estás ciscando en mis muertos?). Empezaré por el principio:

En el principio, creé los cielos y la tierra…

   La tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y mi espíritu se movía sobre la faz de las aguas…

Y dije  «¡Sea la luz!», y fue la luz.

   ¿Pretencioso? ¿Me estoy pasando? ¿Acaso no soy un Dios solo por ser un hombre? 

¿He captado tu atención?

   Pues deja ese puto té verde con pastas y lee con atención lo que te tengo que decir. El té es para las mujeres de verdad, no para las niñatas. Y hasta que no entiendas lo que he venido a decirte no tienes derecho a despegar tus ojos de esta página. ¿Capisci?

   Así me gusta, que seas obediente. Necesitas una voz con autoridad en tu vida. ¿Acaso no te gustaban los hombres un poco canallas?

Sigamos.

   Crees que haces lo necesario para captar la atención, el favor y los recursos atencionales, materiales y afectivos del hombre que te gusta. Consultas las revistas, los blogs de chicas listas como Caro Chan, que te hacen sentir una mujer liberada de hoy en día, y todo lo que dicen resuena como cierto en tu corazón. Y sobre todo, confías en el juicio de las mujeres de tu grupo de referencia: crees que has de vestir así o asá, dejarte el pelo así o asá, hacerte la dura o la blanda así o asá, y crees que tu aspecto es el elemento fundamental para captar a un hombre, o, si eres más «espiritual», que todo depende de tener mucha autoestima y quererse mucho.

   Por eso dedicas desde que tienes uso de razón a buscar la prenda que más te favorece a desfallecer por tu peso y  el 80% de tu tiempo libre consciente a fantasear y diseñar tácticas y estrategias para seducir a tus víctimas y  mantener tu control una vez que lo has conseguido.

   Pero no te lo reconoces, no te lo reconoces porque todo lo que haces es por amor; y en el amor y en la guarra todo está permitido, te sale solo, porque sí. Te molesta ser objeto del engaño y la manipulación pero tú te pasas la vida manipulando tu aspecto para conseguir el favor de los hombres.

   No estoy aquí para moralizar, soy un simple notario de la realidad. Soy del gobierno, estoy aquí para ayudarte. Lo que importa es lo siguiente: ¿Lo estás haciendo bien para alcanzar tus fines?

   Pues sí, en parte lo estás haciendo bien. Tienes razón en una cosa: el atractivo físico es el elemento número uno en la lista de prioridades del hombre. La biología y la psicología evolucionaria te dan la razón. Si quieres dejar de leer pornografía emocional para mujeres (50 sombras de Paco, por ejemplo) y culturizarte, te recomiendo que leas un libro, un solo libro, que cambiará tu visión ingenua, diría que infantil, sobre las relaciones entre hombres y mujeres; ¿es pedir mucho que leas un libro?

   El libro que te abrirá los ojos es La evolución del deseo. Estrategias de emparejamiento humano de David Buss. Siempre lo recomiendo a mis pacientas más acérrimas.

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   Ese libro sustituiría con éxito la comida basura pseudopsicológica que llevas oyendo y leyendo toda tu vida.

   Pero este artículo no es un tratado, este artículo es una llamada a las armas. A las armas de mujer. Y no son las que crees. No son SOLO las que crees.

   Te señalo un grave error: te vistes o cuidas o adaptas tu personalidad para gustar a tu competencia, a tus «amigas», a tus conocidas.

   Por supuesto, crees que te vistes para gustar a los hombres, pero si lo piensas bien sigues el dictado de la moda, de los modelos femeninos que te rodean y desperdicias gran parte de tu hacienda y tu tiempo en ello, en adaptarte al ideal de tus amigas y de las revistas femeninas.

  Quizá me digas que no, que te vistes para «gustarte a ti misma», para sentirte bien. Entonces, si dices esto, tienes un gran problema, Houston, tienes un gran problema: no te conoces, no sabes nada de  psicología femenina, te falta capacidad introspectiva, te falta la empatía con la persona que más lo necesita: tú misma.

   Deberías buscar gustar al hombre que elijas, NO intentar estar a la altura de las mujeres con las que compites, ni aunque lo disfraces de «gustarte a ti misma». Este es tu primer error.

   ¿No me estoy contradiciendo? Por un lado te digo que el atractivo físico es lo fundamental, y por otro lado te digo que seguir los dictados de la moda y de tus competidoras son un error. ¿Por qué?

   Porque a los hombres les trae al pairo que estés a la última, que uses tal o cual marca de pantalón o de maquillaje o que seas un poco más elegante que tu vecina o tu amiga o tengas unos pechos algo más voluminosos. El atractivo físico para un hombre es una simple cuestión de mínimos, es un umbral o límite  que tienes que superar. Los amigotes suelen decir que no hay mujer fea sino falta de copas, todos sabemos que según pasan las horas de la noche bajamos los estándares…

   Pero si estás buscando una pareja estable, el amor de tu vida, o simplemente «un» amor (y esto significa también estable), no vas a ir bares de copas y  esperar a las cinco de la madrugada hasta que tu objetivo baje los estándares. Quieres que cuando te despiertes por la mañana, el dinosaurio siga estando allí y no haya huido quemando rueda porque tiene una cita urgente en San Petersburgo.

   La industria de la moda y el marketing conspiran contra ti y te intentan convencer de que necesitas el cuerpo perfecto, los zapatos maravillosos, el bolso cool, los pantalones superajustados. Tus amigas y otras competidoras refuerzan ese concepto y te convencen de que para gustar tienes que gustarlas: a ellas y al diseñador homosexual que no conoce mujer(en sentido bíblico). Si no, te critican, te vilipendian y dañan tu reputación. 

   Y no me digas que esto que digo es para pijas, porque ocurre lo mismo en cualquier grupo social: me da lo mismo que seas geek, que seas emo, que seas gótica o una chica progre creativa y liberada como Caro Chan.

   Nadie está exento de la influencia social. Nadie. Yo no lo estoy, tú no lo estás, ellas no lo están. En algunas mujeres  será la ropa, en otras será la conducta sexual desinhibida, en otras los viajes a lugares exóticos, pero todos nos guiamos por el estilo de vida que fabrican para nosotros las marcas y la cultura de nuestro nicho social.

Basta ya. Se acabó.

   Tienes que gustar a un hombre de carne y hueso: un hombre que tiene unos estándares mínimos de atractivo, por supuesto, pero estos son mucho más simples de lo que crees: quiere que estés sana, que seas agradable, que estés razonablemente en forma, que estés viva en cuerpo y espíritu, no que seas una modelo de revista o tengas la técnica sexual de una geisha (temas a los que las revistas femeninas dedican el 90% de su espacio).

   Y poco más necesitas desde el punto de vista del atractivo físico. Cada hombre  tendrá el umbral en un punto más o menos alto, pero pasado el umbral el atractivo deja de ser lo relevante en una relación con vocación de largo plazo.

Hay una gran verdad que quizá olvidas: los hombres son personas. No son simples animalitos simplones que hay que someter a tus encantos.

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   Los hombres son personas con anhelos, con deseos, con creencias, sentimientos, con temores y vulnerabilidades y con curiosidad, no solo sexual, también intelectual. Quieren tener a su lado a una mujer con la que hablar y conversar, sorprenderse de cuando en cuando, y con la que aprender y sentirse a gusto.

   Es cierto que la mayoría de los hombres parecen no buscar eso. Puede que no lo busquen porque se sentirían inferiores o porque no tengan mucha seguridad en sí mismo. Pero… este no es el tipo de hombres que deseas para ti. ¿Me equivoco? Por supuesto que no.

   Lo más habitual es que los hombres no lo busquen, no porque no lo deseen, sino porque es difícil encontrarlo, porque es terriblemente extraño encontrar una mujer que no sea del montón.

   Y aquí está la pregunta del millón: ¿qué haces para acicalar tu mente? ¿Dedicas tanto tiempo a cultivar tu espíritu como el que dedicas a tu pelo o a tu trasero o a la ropa que vistes o las técnicas de manipulación psicológica que lees en el Cosmopolitan o el blog de turno?

   Si quieres conquistar a un hombre necesitas más armas. El físico solo no te sirve. Necesitas ser interesante. Y para ser interesante tienes que interesarte por algo más que tu ombligo y tu tempestuosa (pero aburrida) vida emocional o  afectiva.

   Por ejemplo, ¿qué sabes de transhumanismo y la singularidad  o de Kierkegaard y el existencialismo o de tratamiento de residuos orgánicos o sobre el concepto de ikigai o sobre ciencias de la complejidad y urbanismo?  ¿Nada? ¿Algo?.

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   No importa que sepas de tal o cual disciplina en concreto, lo que importa es que seas una mujer inquieta que sienta curiosidad por lo que pase en el mundo y que pueda hablar e interesarse por un montón de temas más allá de los viajes, los lugares de moda, las comidas y quién se acuesta con quién.

   Esa curiosidad se reflejará en tus palabras y tu estilo, y  hará que el dinosaurio quiera despertarse en la cama de la dinosauria y quedarse un rato.

   Conozco pocas mujeres que lean libros antes de salir de marcha, en cambio todas pasan horas arreglándose y cuidándose hasta el último detalle. ¿Por qué no lees más libros o haces más actividades creativas como calentamiento o preparación para el sábado noche?

   No lo haces porque nadie te dice que lo hagas, nadie te mira mal si no sabes quién es Karl Popper o si no sabes tocar el piano o si no dibujas un cuadro o si no escribes un blog o si no tienes ideas propias. La mayor parte de las veces crees que te sirve con ser simpática, sonreír y mostrar tus encantos físicos. Pero me temo que estos solo te servirán durante un tiempo, uno muy corto.

   Hay una razón importante por la que nadie te exige que tengas una conversación interesante y seas interesante: no te lo dicen tus amigas y competidoras  porque son en general mujeres normales, no te lo dicen tus amantes porque no esperan que seas su mejor amigo, no te lo dicen las revistas femeninas porque se quedarían sin lectoras, no te lo dicen las firmas de moda porque no sabrían qué  venderte una vez que fueras una persona inquieta y curiosa que necesita muy poco o nada de dinero y de objetivos físicos o viajes a Vietnam para sentirse viva.

   Explorar el mundo es muy barato. Los libros están en las bibliotecas disponibles, la cultura es casi gratis, las causas sociales y políticas están ahí fuera, las conversaciones con gente interesante  las tienes a tu disposición, si empiezas a mirar más allá de lo epidérmico. Etc. Ya me sigues.

  Dicen que las mejores cosas de la vida son baratas. Sí, lo son, pero no son fáciles. Requieren esfuerzo.

   Y este es mi reto para ti: conviértete en alguien singular con el que otro ser humano le guste conversar, sé algo más que un manojo de hábitos y una colección de lugares comunes.

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   Empieza a vivir para alguna causa elegida por ti, ocúpate por algo más que tu bienestar emocional o tu éxito o deséxito con los hombres, y un mundo nuevo aparecerá ante ti.

Interésate  genuinamente por la realidad externa y serás interesante.

   Puede que te quedes para vestir santos, si sigues mi consejo. No lo descarto. Pero al menos serás alguien con quien apetezca tomar un café y mantener una larga conversación.

Y si lo piensas, ¿no es acaso el amor una larga conversación?

22 comments on “¿Qué quieren los hombres 2.0?”

  1. Ante todo decir que estoy en completa discrepancia con por lo menos el 90% del articulo.

    Tengo muy buenas amigas, muy, muy buenas y algunas las conservo desde hace más de 25 años. Las que no lo son se han autoeliminado solas de la lista. Así que no sé que clase de chicas conoces, pero me dan mucha pena esas que describes.

    Quizás la lectora que buscas esté en otro medio. Las mías no creo ni que sepan lo que es una cosmopolitan…jejeje

    Jamás he pensado que lo hombres si no son príncipes son cerdos, eso es una generalización extrema, ni yo ni mis amigas somos de extremos. Cada persona, ojo digo persona y no hombre, es un mundo. Porque sí, en mi circulo también existen las lesbianas y no, no buscan una princesa, buscan alguien con quien crecer como persona y ser felices, lo mismo que las mujeres heterosexuales.

    ¿De qué hablamos las mujeres? Siento decepcionarte pero mis charlas no suelen ir de hombres y de trapillos. Hablamos de aquello que nos preocupa en nuestra vida – trabajo, expectativas de futuro- de aquello que nos entusiasma -música, arte, programación- Buscamos apoyo, y sí repetimos las palabras que fulano nos dijo porque nuestro cerebro es distinto al vuestro y tenemos esa necesidad de comunicarnos y conectar. y tener un feedback de otro ser humano.

    Estoy muy de acuerdo contigo de que lo que nos han enseñado no es más que una campaña de marketin, hasta ahi hemos llegado nosotras solitas, créeme que no nos estás descubriendo el santo grial. Y no, no nos gustan que nos mandoneen unos canallas, los canallas nos gustan como rol en la cama, de esos roles que te quitas y te pones.

    Me resulta muy irónico que demonices el preocuparse por el atractivo físico, cuando los hombres no hacen más que demostrarnos que es lo que vale ¿Es que acaso no me tratan muchísimo mejor cuando voy entaconada y con un vestido rojo de infarto que cuando voy en vaqueros y converse? A tí te quería yo ver si se te acerca un pivonaco y te empieza a dar conversación… a tí te quería yo ver ninguneándola por no conocer la singularidad y otras cosas tan importantes para ti, mientras te limpias la baba que te chorrea… Un poco de franqueza, por favor.

    Nota: Las geishas no eran prostitutas, eran artistas, como la propia palabra japonesa indica. Se desvirtuó a partir de que las prostitutas japonesas adoptaran su look por ser algo tan preciado y exclusivo. No eran enseñadas en el arte del sexo y su virginidad se vendía al mejor postor, con lo cual para ellas el sexo no debía ir asociado a sensaciones muy placenteras.

    Otro punto en el que estamos de acuerdo, los hombres son personas, no animalitos al igual que las mujeres somos personas y no zorras que solo piensan “en pescar al pez gordo”. Todos somos persona. Hemos hecho el descubrimiento de la vida!

    ¿Qué hacemos nosotras para acicalar nuestra mente? ¿que haces tú para entrenar tu empatía?

    Por ejemplo, ¿qué sabes de transhumanismo y la singularidad o de Kierkegaard y el existencialismo o de tratamiento de residuos orgánicos o sobre el concepto de ikigai o sobre ciencias de la complejidad y urbanismo? ¿Nada? ¿Algo?.

    Por ejemplo, ¿qué sabes de hacer sentir bien a una chica? ¿De saber elegir las palabras que no hieran sin querer? ¿de las malas jugadas que nos juegan las hormonas? ¿Nada? ¿Algo?

    Pues eso, yo sí que se de que hablas en el párrafo de arriba, porque soy curiosa y me interesa la vida, pero jamás haría sentir mal a un ser humano por no saber de que hablas, y desde luego no lo consideraría menos interesante. Seguro que conoce muchísimas cosas que tú ignoras.

    Homominimus, es por esto que no se vuelca el mundo siempre habrá una mujer para un hombre. Los tronistas con las tronistas y los “singulares” con las “singulares”… a mi no me molestan en absoluto, no sé porque a ti sí.

  2. En realidad, lejos del tono petulante y cabroncete que vamos a dejar de lado porque es Homo, y sin el mismo sería como no ser HomoMinimus, encaja muy bien en mi perspectiva de lo que un hombre ”de verdad” quiere. Casi de lo que cualquier humano racional quiere.

    Y digo racional, porque creo que el el se ha centrado en las mujeres de gomaespuma y ha escrito sólo para ellas, como si las racionales que ya sabemos todo eso, no existiéramos o fuésemos un porcentaje ínfimo en la gran masa de cabezas huecas. Pero válgame la redundancia, existimos. La verdad es el cólmo de la obviedad que calquier se humano quiere a su lado alguien que le resulte atractivo tanto física como intelectual y espiritualmente que esté en concondancia con la persona que es y le aporte cosas tenerlo o tenerla al lado.

    Sinceramente, creo que el tipo de persona vacía de la que estas hablando, se puede encontrar en los dos sexos. Que igual que existe “50 sombras”, existe “Sexo cerdo”, y este diálogo de ”querida, voy a darte la luz y apretar los tornillos que tienes sueltos” se podría mantener perfectamente con más de uno modificándolo un poco a ”querido vamos a sacarle las telarañas a la cabeza de arriba”. Lo que pasa es que las Barbis, Cosmopólitan y HMYV te ayudan mucho en el cliché de mujeres tontas, pero con un poco de ojo, no mucho, se pueden ver cientos de ”caballeros” con menos luces que las que buscan un príncipe.

    A todo esto, le has hecho un gran favor a Caro, es una entrada polémica, incita a comentar a ambos bandos. Crea opinion y conflicto de intereses. A demas es interesante y me apunto el libro como curiosidad de lectura.
    Es lo que tiene Homo, te encochina un poco su tonito pero, siempre se saca algo que no tiene desperdicio.

    Un placer.

  3. HM tienes razón y no tienes razón a partes iguales. Pero sería largo de elaborar y ahora mismo no me apetece escribir. Lo que sí que tengo claro es que me voy a quedar para vestir santos. Y que pa qué carajo quiero una larga conversación si luego el tipo de turno se prefiere follar a la rubia de tacones y aspecto pasado por boxes, por mucho que le ponga la conversación que mantenéis. Un comportamiento no se da sino hay una razón para ello. Co-evolución. Lo dicho, volveré. O no.

  4. HM,
    Estás describiendo a la mujer que a tí te gustaría encontrar, pero no todos los hombres y mujeres comparten tus mismos valores y no para todos serán importantes las características que mencionas.
    Dudo que entre las lectoras de este blog se lea mucho el Cosmopolitan (que oye, puede que me equivoque). Estás describiendo a un tipo de mujer que yo no veo en mi entorno, aunque puede que abunde en el tuyo.
    Además mencionas tópicos que chirrían: la inexistente amistad femenina, la búsqueda del pez gordo, la búsqueda de una figura autoritaria, el tratamiento del hombre como un rebaño. Repito, yo no lo veo en mi entorno, aunque no digo que no existan estos comportamientos, tampoco creo que sean generalizables.
    Tras leer el post, sigo sin saber “qué quieren los hombres”. Y la verdad es que me importa poco y no creo que exista respuesta a pregunta tan genérica . Prefiero preguntárselo directamente a los hombres interesantes que me voy encontrando por el camino. Y si coincidimos, estupendo. Que no, adiós muy buenas. Si es que en realidad, ¡es muy sencillo! Que no fácil, ojo. Y no es fácil porque muchos y muchas todavía viven cegados por estereotipos e ideas preconcebidas como las que despliegas en el post.

  5. Interesante manual para mujeres de (iba a poner 15 pero creo que me quedé larga) 13. O lo mismo el autor se ha rodeado de las chonis que no le gustan durante demasiado tiempo. Chico, pues que quieres que te diga. Analogía; Si a mi no me gustan los machistas ten por seguro que no te criticaré a ti ni a ningún hombre de la faz del planeta, ni pensaré que tu tienes un engendrito de ellos, por el mero hecho de que existan. Tu eres tu y tus circunstancias. Ellos son ellos y las suyas. Ahh y me alejaré de ellos, tanto! que sabré que existen pero me dará igual, bueno, no me dará igual, me dará pena, una pena hasta el infinito de grande, porque se que hay mujeres (que los eligen), que se quieren tan poco a si mismas que terminarán recibiendo una tanda de hostias y celos por semana y lo perdonarán y creerán que eso es amor. Pobrecitas. ¿Te imaginas que esas mujeres se crean que todos los hombres son como los que ellas eligen?.
    Como te decía “Hasta el infinito”. También me da pena que existan ese tipo de mujeres que describes y hombres que las elijan pero si son felices o lo creen, que hostias, que viceversas, que lo sean joder! y si no lo son, que salgan de ahí echando hostias y que se quieran. Ese es el único secreto.

    Lo que quiero decir, es que es absurdo generalizar. Yo amo al hombre, no a todos, porque si los amara a todos también amaría a los machistas pero he salido lista, no tengo 13 años y por suerte ya he aprendido a amarme sin necesidad de que me ames tu. No se si explico, incido y esto va para todos los géneros, o sea, el género humano ¿Habéis hecho la selectividad? Seguir haciéndola, no dejéis nunca de hacerla. Suma no restes, da, no quites y quierete, cuando mas te ames y aprendas a hacerlo por ti mismo/ por ti misma, mas te alejarás de las personas que criticas, cuidarás tu alimentación, tus pensamientos, te acicalarás más el alma.

    Ellos y ellas son libres de restar, tu eres libre de decidir con quien te quedas y a quien eliges, porque siempre estas decidiendo. Si crees que es la inercia y que siempre acabas en los mismos derroteros (como me pasó a mi en su momento) desaprende la mierda que te hizo aprender a no quererte y a decidir “inconscientemente” meterte siempre en los mismos líos, con el mismo tipo de gente.

    Aquí dejo un manual para chicas que se acicalan el cerebro, el corazón y el alma. Mujeres Mujer. Las mujeres mas mujer que conozco y aunque a Caro no la conozca del todo, a veces, me da por pensar que si y ella es una de ellas. Tengo la suerte de valorar a mujeres que son guapas por dentro y por fuera. Esas son las mujeres que habitan mi planeta, ellas y los hombres también.

  6. Y yo pregunto, qué tiene de malo leer el Cosmopolitan o arreglarse como una puerta? ¿Es que acaso el hacerlo te inabilita de forma inmediata para leer la Iliada? ¿Es que no se pueden tener ambos? Lo digo, porque me gusta juntarme con gente digamos polifacética, que igual te comentan una cosa que otra radicalmente distinta. De lo contrario, me aburren soberanamente. Cierto es, que eso es extremadamente difícil de encontrar y que lo fácil es encontrar a “cabezas huecos” o “intelectuales perfectos” que sino leen a Kafka o a Kirkegaard les da un chungo. Me aburren ambos por igual. Defectos que tiene una.

  7. Te agradecería si escribieras en la presentación del artículo “Homo Mínimus” en vez de “Homominimus”. Es más elegante. Gracias.

  8. No voy a explayarme tanto como los anteriores comentarios: Estoy de de acuerdo con todo lo que dice el artículo respecto a lo que quieren los hombres.

  9. Pues yo estoy totalmente de acuerdo con el homo…. Si sacamos los pies del plato lo pagaremos eternamente, no somo carbonas ni nada entre nosotras.
    La que no se arregle o vaya a la moda rápidamente será tachada de marimacho o de “tía rara”, por desgracia nosotras somos las primeras machistas.
    Por cierto, soy mujer, ingeniero y madre

  10. Cuanta razón. Totalmente de acuerdo, las más obsesionadas con los estereotipos son principalmente ellas, por eso también cuando nos suelen hablar de ropa nos aburrimos ^^. No recuerdo donde leí la noticia, pero según un estudio los hombres a la larga buscaban más gestos cariñosos que las mujeres, que al tener pareja estable buscaban de manera más frecuente sexo que estas caricias. No sé si será cierto en general, pero es un dato bastante interesante respaldado por un estudio.

  11. En resumen: a los tíos les molan monas e interesantes. Como a las tías le gustan los tíos: monos e interesantes. Has descubierto América, y en el camino has dado a entender que las tías no somos capaces de ser amigas, que entre entre nosotras solo hablamos de tíos y que competimos entre nosotras.

    No has contado nada nuevo y encima lo has hecho ofendiendo. Si esas son las mujeres que te has encontrado en tu vida, te compadezco: hay vida más allá de tu generalización.

  12. Este post me dio la sensación de que era para mí y de que no era para mí al mismo tiempo. Me encantó.

    Yo digo: “Ya me quedé para desvestir santos” 😀

  13. Francamente, me ha encantado.
    Todo se resume en lo mismo: mens sana in corpore sano, tanto para ellos como para ellas.
    A todos nos gustan mon@s e interesantes 😉

  14. LPM sos lo mejor que existe lo sabias?
    Conocí tu blog la semana pasada (tu anterior blog) luego llegue a este. Puse en google “como ser mas carpe diem” y apareciste en el primer o segundo link.
    Y tengo que decirte que escribiste post fantásticos, el de que dejaste mac y ahora trabajas en un trabajo mas común pero estas feliz y todos los días te levantas sin despertador y comes sano me encanto.
    Y este esta entre los tantos geniales.

    “Si quieres conquistar a un hombre necesitas más armas. El físico solo no te sirve. Necesitas ser interesante. Y para ser interesante tienes que interesarte por algo más que tu ombligo y tu tempestuosa (pero aburrida) vida emocional o afectiva.”
    SOS UNA GENIA ENSERIO ME CAÉS MUY BIEN

  15. Gracias Koi!! Me alegro que te gustara mi blog, pero este último articulo es de Homo Mínimus, podrás encontrar sus “sarcástico” humor si le das al link a su nombre…

    Un besazo enorme <3

  16. Os habéis olvidado de algo fundamental que suele ser cada vez más valorado tanto por nosotras como por ellos a la hora de querer estar y mantener a tu lado a una persona …
    ¡¡¡El sentido del humor!!!!
    Una buena persona con la que te rías y a la que hagas reír. ¡Eso no tiene precio!!

    Lo demás ya irá en función de los gustos, cualidades y exigencias de cada uno. Pero el sentido del humor y la naturalidad es una de las armas más poderosas con las que contamos hoy en días las PERSONAS a la hora de relacionarnos y de querer repetir cita.
    ;))
    Besos

  17. El sentido del humor es un signo de inteligencia y se beneficia de tener una mente abierta, de estar interesada por el mundo más que por el ombligo y de tener una mente inquisitiva.
    Estoy de acuerdo en que es un plumaje mental muy atractivo. Sin embargo… qué difícil encontrar una mujer con un sentido del humor inteligente.

  18. Homo, A ti es que te gusta el sentido del humor inteligente/sarcástico y las mujeres en general, solemos estar más a gusto y comunicarnos mejor con el sentido del humor inteligente sin sarcasmo…
    A ver si va a estar ahí el motivo de tu percepción…
    ;))
    Saludos
    Silvia

  19. Buen comentario Cigi, yo pienso igual que ti, prefiero preguntarle a la o las chicas que voy conociendo, y si encajo, estupendo..

  20. Lo leo ahora y me salen sarpullidos en los ojos. Caro, lo que nos han enseñado NO es una campaña de márqueting, se llama machismo puro y duro. Que bueno, se podría considerar campaña de márqueting porque como aquella, crea necesidades inexistentes y que si no tienes tu último iphone no eres nadie —-> si no actúas de una determinada forma, eres lanzado al ostracismo social, les vale a los hombres mal llamados afeminados y a las mujeres que les importa un huevo de pato ser ellas mismas….

    Lo cierto es que en un mundo tan extenso, siempre hay de todo para todos, pero está claro que si decides ser libre de estos condicionantes sociales, o al menos, de parte de ellos, estás más jodido.

    HM se queja con amargura de que su intelecto o que de hombres con intelecto (una manera fina de decir lo que tú crees ser) no encuentra su par en el mundo femenino, donde las mujeres se preocupan sólo de puntas abiertas, de colores de uñas. Muy bonito todo, pero la pregunta dle millón es ¿Cuántos hombres conoces que estén a gusto con una mujer que les desafíe en todos los ámbitos de la vida?

    A muchos les gusta la idea de la mujer emancipada de estereotipos, porque intuyen que una mujer libre les va a dar a ellos también carta blanca para ser libres. Muchos sólo lo asocian a sexo sin preocupaciones (animalicos). Lo que muchos omiten es que la libertad tiene un precio y que alcanzarla no es un camino de rosas y que vas a sufrir como un cabrón (ambos), porque eso implica deshacerte de muchas cosas que creías ciertas de la realidad y que tan sólo es un software instalado. Una mujer como la que describes sólo es posible si estás dispuesto a deshacerte de tu ego y a abandonar pensamientos “comfort foods” para el ego. Y ya te digo, que una mujer que ha decidido tirar por ese camino, con lo que le va a caer, gilipolleces va a aguantar muy pocas o estás a la altura o hasta luego lucas.

    La cosa es, ¿Cuánto estás dispuesto a pagar por tu libertad?

    Porque claro, querer a una mujer interesante y que además te acaricie el ego constantemente es lo ideal, pero para ella es un negocio pésimo.

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